
Apuntar a un niño a música no va solo de que aprenda a tocar. Los beneficios se notan en muchas otras áreas de su desarrollo.
1. Concentración y memoria
Leer una partitura mientras se coordinan ambas manos entrena la atención sostenida y la memoria de trabajo.
2. Constancia y disciplina
Avanzar poco a poco enseña que el esfuerzo regular da frutos.
3. Confianza en uno mismo
Tocar delante de otros en audiciones refuerza la autoestima y reduce el miedo escénico.
4. Socialización
Las clases en grupo reducido y tocar con otros crean vínculos y enseñan a escuchar.
5. Disfrute para toda la vida
La música acompaña siempre. Sembrar ese amor en la infancia es un regalo duradero.
Academia Armonía